Equipos de emergencia trabajan entre el humo en una terminal portuaria dañada de noche.
Los equipos de emergencia trabajan entre el humo en una terminal de grano de Odesa tras un nuevo ataque nocturno.

Rusia rechaza la tregua naval que Kyiv propone en el mar Negro y responde con una oleada nocturna sobre los puertos de Odesa

Moscú desoye la oferta ucraniana de alto el fuego recíproco para los buques civiles y golpea de nuevo las terminales de grano del sur, en plena intensificación de los contactos diplomáticos.

Contenido predictivo: esta noticia describe un escenario probable para mañana y no un hecho confirmado.

Rusia rechaza la propuesta ucraniana de un alto el fuego recíproco que protegería a los buques civiles en el mar Negro y responde con una nueva oleada de drones y misiles contra los puertos de Odesa, con las terminales de grano de nuevo entre los objetivos. Kyiv había planteado la tregua marítima a través de un intermediario con el fin de asegurar las rutas comerciales y reactivar la exportación de cereales.

El ataque llega mientras Washington, Moscú y varias capitales europeas multiplican los contactos para tantear altos el fuego parciales, sin que ninguna de las partes considere aún que su posición sea lo bastante ventajosa para firmar un acuerdo definitivo. Rusia mantiene sus condiciones de máximos: reconocimiento de los territorios ocupados, veto al ingreso de Ucrania en la OTAN y límites a sus fuerzas armadas.

El frente terrestre permanece prácticamente inmóvil, con una guerra de desgaste en la que Ucrania castiga refinerías e infraestructura energética en suelo ruso y Moscú insiste en los bombardeos sobre puertos y ciudades. En la retaguardia rusa, los sondeos reflejan un apoyo récord a abrir negociaciones de paz.