
Sánchez resiste la sesión de control sin ceder al adelanto electoral y responde al caso Leire Díez cargando contra la 'máquina del fango'
El presidente aguanta el pleno de control en el Congreso, rechaza la convocatoria de elecciones que le reclaman Feijóo y Abascal y se desmarca de las maniobras de Leire Díez contra fiscales y policías sin sumar nuevas bajas en el Gobierno.
Pedro Sánchez encara la sesión de control en el Congreso, la primera tras el paréntesis por las fiestas autonómicas, y sale del hemiciclo sin anunciar adelanto electoral. El presidente devuelve los golpes de la oposición con su argumentario habitual contra la "máquina del fango" y reivindica que la legislatura continúa pese al cerco judicial sobre el entorno del PSOE.
Alberto Núñez Feijóo concentra su intervención en exigir la disolución de las Cortes y vincula al Ejecutivo con las presuntas operaciones de Leire Díez contra fiscales y agentes de la UCO, mientras Santiago Abascal eleva el tono y reclama también las urnas. Sánchez se desmarca de esas maniobras, asegura que no las conoció y traslada la responsabilidad a la justicia.
Los socios de investidura marcan distancias sin romper: Junts vuelve a condicionar su apoyo a la situación en Cataluña y EH Bildu pide medidas que den sentido a lo que resta de mandato. El Gobierno encaja el desgaste y mantiene el pulso, con la mirada puesta en la comparecencia de la directora general de la Guardia Civil citada para el jueves en el Senado.
