Pedro Sánchez interviene en el Congreso de los Diputados para abordar la situación política del Gobierno.

Sánchez se aferra al Gobierno y descarta el adelanto electoral pese a la presión de Junts y el cerco judicial al PSOE

El presidente regresa del Consejo Europeo dispuesto a agotar la legislatura y fía su continuidad a sacar adelante los Presupuestos pese a las imputaciones que rozan al partido.

Escenario probable a partir de la posición pública del presidente; la presión de los socios mantiene abierta la incertidumbre sobre el calendario electoral.

Pedro Sánchez vuelve de Bruselas con un mensaje nítido para sus socios: no hay adelanto electoral sobre la mesa. El presidente del Gobierno se aferra a agotar la legislatura y rechaza la salida que reclaman Junts y buena parte de la oposición en plena tormenta judicial que salpica al entorno del PSOE.

La estrategia del Ejecutivo pasa por reconducir la legislatura a la negociación de los Presupuestos Generales del Estado, que Sánchez sitúa como termómetro de la estabilidad. Solo un fracaso en esa votación, admite el propio presidente, abriría la puerta a un escenario de elecciones anticipadas.

La oposición acusa al Gobierno de resistir por puro cálculo y exige explicaciones por las causas abiertas, mientras los socios de investidura miden hasta dónde tensar la cuerda sin provocar la caída del Ejecutivo. El pulso institucional marcará las próximas semanas en el Congreso.