
Sánchez se alinea con Macron y tumba en la cumbre de Bruselas el recorte irlandés del presupuesto europeo, que queda aplazado a diciembre
Los líderes de la UE cierran la primera jornada del Consejo Europeo sin acuerdo sobre el marco financiero 2028-2034: la propuesta de 1,62 billones de la presidencia irlandesa no reúne apoyos y Costa remite la negociación a la cumbre de diciembre, mientras los Veintisiete encargan a la Comisión medidas temporales contra los precios de la energía.
La primera jornada del Consejo Europeo de octubre termina en Bruselas sin humo blanco sobre el presupuesto comunitario. Pedro Sánchez, que acude a la cumbre en plena precampaña del 29-N, rechaza ante el resto de jefes de Estado y de Gobierno la última propuesta de la presidencia irlandesa, que rebaja el marco financiero plurianual 2028-2034 a 1,62 billones de euros frente a los 1,76 billones que había planteado la Comisión, con tijera sobre todo en competitividad y seguridad y un recorte de alrededor del 3% en la PAC y la cohesión.
El presidente del Gobierno no está solo. Emmanuel Macron, con quien Sánchez firmó a finales de septiembre una reclamación conjunta de unas cuentas «mucho más ambiciosas», sostiene la misma línea, y varios países del sur y del este, grandes receptores de fondos de cohesión y agrarios, se resisten a validar los recortes. Enfrente, el bloque de contribuyentes netos defiende que el techo de gasto no puede crecer en un momento de presión fiscal. El resultado es el previsible en una primera vuelta de este tipo: el presidente del Consejo, António Costa, constata las líneas rojas y emplaza a los líderes a cerrar el acuerdo en la cumbre de diciembre, en línea con su objetivo de aprobar el marco antes de fin de año.
Donde sí hay consenso es en la energía. Tras la carta en la que los Veintisiete reclaman medidas urgentes ante unos precios «disparados», las conclusiones piden a la Comisión de Ursula von der Leyen propuestas de alivio específicas y temporales para hogares e industria, sin renunciar a la estrategia de reducción de la dependencia de los combustibles fósiles, como había anticipado Costa en su carta de invitación. La crisis migratoria en Ceuta y la respuesta europea completan una agenda que se prolonga hasta el viernes.
La predicción se apoya en la agenda oficial de la cumbre, en la posición declarada del Gobierno español y en la práctica habitual de las negociaciones del marco financiero, que rara vez se cierran en la primera cumbre en la que se discuten cifras. El margen de incertidumbre está en el tono: no es descartable que los líderes pacten una declaración de principios sobre el presupuesto, aunque un acuerdo sobre cifras hoy sería una sorpresa.
