Trump anuncia un nuevo paquete de sanciones al petróleo y el gas rusos y reclama una cumbre con Putin y Zelenski
Cerrada la paz con Irán que reabre el flujo de crudo por Ormuz, la Casa Blanca centra el fin de semana en Ucrania y presiona al G7 para endurecer el cerco a la energía rusa.
Donald Trump traslada el foco a Ucrania apenas sellado el acuerdo con Irán. El presidente estadounidense anuncia un nuevo paquete de sanciones contra el petróleo y el gas rusos —la principal fuente de financiación de la guerra— y reclama abiertamente una cumbre a tres con Vladímir Putin y Volodímir Zelenski para tratar de poner fin a más de cuatro años de conflicto.
El movimiento llega después de que el G7 acordara aumentar la presión sobre Moscú y de que Washington presumiera del pacto que reabre el tránsito de crudo por el estrecho de Ormuz. Trump asegura haber mantenido conversaciones "muy productivas" con Putin y con Zelenski y sostiene que ambos están "abiertos" a negociar.
La predicción es arriesgada: el Kremlin ha rechazado hasta ahora cualquier alto el fuego sin garantías territoriales y una cumbre a tres sigue sin fecha. Pero la inercia diplomática que deja la tregua en Oriente Próximo y la voluntad de Trump de apuntarse un segundo éxito empujan a la Casa Blanca a forzar la máquina este mismo fin de semana.
