Trump se compromete a que EE UU respalde las garantías de seguridad para Ucrania y anuncia una cumbre con Putin, pero no arranca ningún alto el fuego
El presidente estadounidense recibe en la Casa Blanca a Zelenski y a media docena de líderes europeos y, tras la reunión, telefonea a Putin para preparar un encuentro bilateral con el ucraniano; el Donbás sigue bloqueando el acuerdo.
Donald Trump recibe este lunes en la Casa Blanca a Volodímir Zelenski acompañado de Emmanuel Macron, Friedrich Merz, Keir Starmer, Giorgia Meloni, Ursula von der Leyen y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, tres días después de su cumbre con Vladímir Putin en Alaska. El encuentro se salda con un gesto que Kiev llevaba meses reclamando: Washington acepta sumarse a las garantías de seguridad que ofrezcan los europeos, aunque sin comprometer tropas sobre el terreno.
El tono es notablemente más cordial que en la tensa visita de Zelenski del pasado invierno. Trump evita fijar un calendario y elude la palabra 'alto el fuego': mantiene que la vía es un acuerdo de paz global y traslada a los aliados que quiere organizar cuanto antes una reunión bilateral entre Putin y Zelenski, a la que seguiría una cumbre a tres. Nada más terminar el cónclave, el republicano llama al Kremlin para tantear ese encuentro.
El escollo sigue siendo territorial. Putin condiciona cualquier avance a que Ucrania ceda el conjunto del Donbás a cambio de congelar el resto de la línea del frente, una exigencia que Zelenski rechaza y que los europeos consideran inaceptable. La foto de unidad transatlántica es real, pero el desenlace probable de la jornada es un paso diplomático simbólico —el compromiso de las garantías— sin tregua ni fecha firme para las armas.
