Un Falcon 9 pone en órbita la misión Starfall desde Vandenberg y su propulsor regresa intacto a la barcaza del Pacífico
SpaceX completa otro lanzamiento doble de la jornada y suma una nueva recuperación de la primera etapa, que aterriza sobre la plataforma marítima frente a la costa de California.
Un cohete Falcon 9 de SpaceX despega desde la base espacial de Vandenberg, en California, y coloca con éxito en órbita baja la misión Starfall, una nueva tanda de satélites de comunicaciones. El lanzamiento se enmarca en una jornada de actividad intensa, con varias ventanas previstas a uno y otro lado del Pacífico.
Minutos después del despegue, la primera etapa del cohete ejecuta el encendido de frenado y desciende de forma controlada hasta posarse sobre la barcaza autónoma situada frente a la costa californiana, completando una nueva recuperación que la compañía suma a su histórico de reutilizaciones. La cofia se separa según lo previsto para su posterior rescate.
El éxito refuerza la cadencia récord de SpaceX en 2026 y consolida el modelo de propulsores reutilizables que ha abaratado el acceso al espacio. La misión convive en el calendario del día con un lanzamiento de un Long March 7A de la agencia china CASC, en una agenda orbital especialmente cargada.
