Pantallas de cotización en verde en el interior de una bolsa de valores.
Los paneles del parqué se tiñen de verde tras el dato de empleo que refuerza la apuesta por bajadas de tipos.

Wall Street y el IBEX celebran el frenazo del empleo: el selectivo español cierra en máximos por encima de los 20.400 puntos y el bono de EE. UU. a diez años cae hacia el 4%

La apuesta reforzada por un recorte de la Fed dispara a la banca y a las tecnológicas; el dólar se debilita y el oro marca nuevos récords.

Reacción probable de los mercados a un dato de empleo débil; la sesión bursátil aún está por cerrar.

El flojo dato de empleo estadounidense actúa de gasolina para las bolsas: el IBEX 35 firma un cierre en máximos históricos por encima de los 20.400 puntos, impulsado por la banca y por los valores más sensibles a los tipos. Los índices de Wall Street cotizan también al alza en la sesión europea, con el Nasdaq marcando el ritmo ante la perspectiva de un dinero más barato.

La rentabilidad del bono estadounidense a diez años afloja hacia el entorno del 4% y el dólar cede terreno frente al euro, que se acerca de nuevo a los 1,17 dólares. El oro aprovecha el retroceso de los rendimientos reales para prolongar su racha alcista y anotar un nuevo máximo.

El mercado asume que un enfriamiento ordenado del empleo —sin señales de recesión abrupta— es el escenario ideal para los activos de riesgo: justifica el recorte de la Fed del 16 de septiembre sin encender las alarmas sobre el crecimiento. El foco se desplaza ahora al IPC estadounidense de la semana que viene, la última gran referencia antes de la reunión.

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